Climas educativos y convivencia escolar

La demanda académica y la demanda humana

La lectura del problema educativo se balanceó entre su texto pedagógico y de su contexto social. Contenidistas y psicologias del conocimiento versus reproductivistas del marco de las relaciones de poder vigentes en la sociedad ( Bourdieu, Althusser, Bernstein)

Las categorías disponibles para resolver el balance no parecen suficientes: genérico- específico; prioritario-subordinado; instrumento-fin; determinante-determinado; condicionante-condicionado; tácito-explícito. Estas organizaciones del problema no le dan una respuesta satisfactoria a nuestro parecer.

La escuela tiene entre sus tradiciones culturales una trayectoria academicista. La escuela percibe que cuando se ocupa de lo humano se distrae. Cuando no se ocupa de la trasmisión relocalizada pedagógicamente de las ciencias siente que no se ocupa de su tarea principal.

Nosotros preferimos afrontarlo como una complejidad educativa que tiene que resolverse con estos criterios:

a. Mantenerse en la tensión de los múltiples aprendizajes: aprendizaje de las ciencias y las tecnologías, aprender a convivir con otros diferentes, aprender a conocerse y valorarse a sí mismo.

b. Resolver la tensión de los aprendizajes poniéndolos en situación, es decir incorporando los datos del contexto.

c. Construir el escenario de una escuela concentrada en enseñar conduciendo procesos de aprendizaje. Salir de los escenarios institucionales a la deriva, sin conduccion ni contención adulta.

Nadie duda de que la educación se construye en un vínculo. Este vínculo tiene aspectos que son educativos pero no son escolares: legitimación del saber, legitimación de la autoridad del que enseña, reconocimiento de los límites básicos del comportamiento, etc….

En el pasado había un alineamiento entre la cultura escolar y la cultura social, entre la institución escolar y la familia que daba por sentado aquel vínculo. Hoy hay que dedicar un trabajo explícito para construirlo. Es necesario un colectivo profesional docente que lo lleve a cabo. Necesitamos construir un nuevo contrato entre familia y escuela. También nos está faltando un contrato entre los adultos y jóvenes que supere la confusión que hoy tenemos.

Hay creencias y representaciones colectivas que dificultan el abordaje de estos desafíos. Una de ellas es el mandato de omnipotencia educativa ligado también a sentimientos persecutorios y depresivos de culpabilidad. (A Hargreaves). Se necesita promover en las escuelas el derecho a tener patente de humanidad. La legitimación de los límites no poder, de no saber y a sentir miedo. Nos parece algo muy básico pero, en realidad, a todas las instituciones sociales les cuesta mucho
darse estos permisos fundamentales.

Mg.Fernando Onetto